Fernando Gómez Mateo

Fernando Gómez_Origen

Fernando Gómez Mateo (Málaga, 1986).

ORIGEN

Nuestro origen. Hace unos 4500 millones de años se formó la tierra. Primero nuestro planeta era una gran bola de magma, que luego se enfrió, el vapor de agua se condensó y precipitó en forma de lluvia. Así se crearon los lagos, mares y océanos. Desde entonces el agua ha circulado una y otra vez en el planeta. El agua es nuestro origen y nuestro futuro. No podemos continuar sin ella.

En este proyecto la intención del autor era plasmar mediante fotografías las reacciones naturales de los individuos en el agua. Una vez sumergidos, despiertan en nosotros sentimientos y reacciones muy distintas dependiendo de cada individuo.

Con una pecera llena de agua y un par de flashes, el autor realizó retratos de amigos y conocidos durante más de un año. Un total de 114 personas colaboraron en este proyecto. De todos ellos, se seleccionaron 15 retratos. Solo debían introducir sus caras en el agua y experimentar. Una vez habían sacado sus caras del agua, el artista simplemente observaba y escuchaba si tenían algo que decir. Cada una de las reacciones fue diferente. Algunos inexplicablemente sentían una desconfianza instintiva ante aquella pecera transparente llena de agua. Otros se quedaban dentro un buen rato y afirmaban haber encontrado paz en esos segundos. Algunos más creativos, introdujeron sus caras varias veces buscando crear formas con las burbujas. En definitiva, muchas personalidades diferentes dentro de una misma pecera.

Para el artista fue curioso, cómo algo tan inofensivo como una pecera transparente llena de agua, suscita tantas preguntas e incógnitas a los individuos.  Era solo agua, algo presente en nuestras vidas desde hace más de 4500 millones de años. Provenimos de ella, estamos formados de ella y sin ella moriríamos. Aún así, no estamos hechos para volar o nadar. Es por ello que aunque el agua sea una parte importantísima de nosotros, nos genera un miedo inexplicable, incomprensión hacia lo desconocido. Cada individuo aunque veían que era solo una pecera de cristal, llena solo de agua, parecía que algo pasaría al introducir sus cabezas.